La fotografía de espacios no es una tarea nada sencilla. Aquí el objeto a fotografiar es un lugar, puede tratarse de una espléndida casa rural, de un moderno edificio o un pequeño apartamento. Podemos estar frente a un restaurante de moda, una acogedora cafetería o cualquier tipo de comercio o local de negocio. En todos estos casos, y todos aquellos en los que el lugar, el espacio, sea el protagonista de la fotografía, el objetivo es que ese espacio resulte una instalación que despierte el máximo interés en el espectador. Bien, llevándolo a su compra o su visita, según sea el objetivo de nuestro cliente, objetivo que convertiremos en el nuestro.

La fotografía de interiores no debe ser engañosa, al contrario, tiene que ser honesta. Aquí el equilibrio entre crear una fotografía de arquitectura muy atractiva siendo, al mismo tiempo, totalmente fiel a la realidad del lugar es un reto muy importante. El dueño de un restaurante, por ejemplo, no solo busca que su público aumente a través de una presentación atractiva de su local mediante nuestra fotografía de espacios, sino que persigue que esa persona no quede decepcionada, todo lo contrario, que quiera repetir y que su nivel de satisfacción sea tan alto que la lleve a hacer circular su experiencia en redes. Esta interacción activa y muy eficaz se hace extensible a todo tipo de fotografía de interiores, arquitectura, fotos de interiores de casas en venta, etc. Son imágenes que han de conseguir mostrar todo el potencial del lugar, siendo fieles a la realidad.

Uno de los grandes retos de la fotografía de espacios son los lugares pequeños. Es un reto por las dificultades técnicas que suponen esas limitaciones de espacio a la hora de trabajar. Dificultades que nosotros tenemos superadas con el empleo de ópticas angulares de muy buena calidad que no deformen la imagen, manteniendo el paralelismo de las líneas. Y el otro lado del reto es no crear una amplitud de espacio inexistente que lleve al visitante a sentirse defraudado y no concluir en compra o consumo. El lugar a fotografiar ha de ser mostrado con su mejor imagen, como si se tratase de un retrato, pero sin retoques excesivos que distorsionen la realidad. Porque perseguimos que cada fotografía sea capaz de persuadir a cada visita y esa visita sea termine en venta.

Uno de los elementos que más nos gusta utilizar es la luz. Si bien, en la fotografía de interiores siempre nos encontraremos con lugares muy oscuros, rincones que, de no ser adecuadamente iluminados, pasarán desapercibidos ante los ojos del consumidor. De ahí la necesidad de emplear luces artificiales con el cuidado necesario para que no alteren formas ni colores del espacio que está siendo fotografiado. Aquí el trabajo que realizamos después, la postproducción, es sumamente importante. El objetivo es que la iluminación del interior del lugar que se esté fotografiando, resulte natural, aunque sea un flash ha de semejar luz natural. De ahí que el manejo técnico de equipos sea crucial en la fotografía de espacios, arquitectura, fotos de interiores de casas o cualquier otro espacio arquitectónico.

Crear fotografía de interiores muy cuidada, atractiva y llamativa, ese es nuestro trabajo.